Sunday, September 27, 2026 is the World Day of Migrants and Refugees. Click on the link below to read Pope Leo XIV’s full message:
Please also see below letters from Bishop Joseph Tyson, in English and Spanish, regarding immigration enforcement in Yakima County.
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El domingo 27 de septiembre de 2026 se celebra la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado. Haga clic en el siguiente enlace para leer el mensaje completo del Papa León XIV:
Asimismo, consulte a continuación las cartas del obispo Joseph Tyson, en inglés y español, sobre la aplicación de las leyes de inmigración en el condado de Yakima.
September 27, 2026 (World Day of Migrants and Refugees)
Dear Friends:
Just under a year ago on the Feast of St. Frances Xavier Cabrini, the bishops of the United States issued a special message questioning the “indiscriminate deportation” of migrants and refugees from the United States.
Sadly, the situation has worsened. Government data provide by U.S. Immigration and Customs Enforcement obtained under the Freedom of Information Act shows that between March and August this year, Yakima topped the list of cities in Washington State for arrests – even more than Seattle. Yakima County seems to be disproportionately targeted. Among those detained, fewer than a fourth had any criminal record.
Many have lived here for years and even decades as parishioners and members of our community. Often our parishioners are detained in front of courthouses while pursuing legal pathways to regularize their legal status. In short, they are arrested while following the law.
Parallel to this have been the challenges faced by our clergy and seminarians. Green cards are delayed or not processed. Student visas denied. Tourist visas pulled for family members capriciously without reason. Our priests experience a different kind of family separation when documents do not get renewed and processed in a timely manner for months and even years.
As bishop I am grateful for the gracious ways many growers, packers, ranchers, farm workers, business owners, health workers, educators and so many others work together in such difficult social and political conditions.
I hope you will find ways to assist families and businesses in need. I also hope you will join me in urging those in public life to stop the “indiscriminate deportation” which is so contrary to the teachings of Jesus Christ and this, His Church. I hope you can encourage a public policy that allows for a surgical deportation of those with serious criminal records. I hope you can urge our public officials to speed up and efficiently process visas for all our clergy and all our laity who desire to maintain legal status.
Above all, let us pray! Let us pray through the intercession of Saint Frances Xavier Cabrini for a deeper embrace among our Church community of the Catholic teachings surrounding immigration. Let us pray that we can season society with this faith, too.
Yours in Christ,
Most Rev. Joseph J. Tyson
Bishop of Yakima
27 septiembre 2026 (El Día Mundial de Migrantes y Refugiados)
Queridos amigos:
Hace poco menos de un año, en la fiesta de Santa Francisca Javiera Cabrini, los obispos de los Estados Unidos emitieron un mensaje especial cuestionando la “deportación indiscriminada” de migrantes y refugiados desde los Estados Unidos.
Lamentablemente, la situación ha empeorado. Los datos gubernamentales proporcionados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), obtenidos en virtud de la Ley de Libertad de Información, muestran que entre marzo y agosto de este año, Yakima encabezó la lista de ciudades del estado de Washington en cuanto a detenciones, superando incluso a Seattle. El condado de Yakima parece ser objeto de una atención desproporcionada. Entre los detenidos, menos de una cuarta parte tenía antecedentes penales.
Muchos han vivido aquí durante años e incluso décadas como feligreses y miembros de nuestra comunidad. A menudo, nuestros feligreses son detenidos frente a los tribunales mientras buscan vías legales para regularizar su situación migratoria. En resumen, son arrestados mientras cumplen con la ley.
Paralelamente, nuestro clero y nuestros seminaristas han enfrentado diversos desafíos. Las tarjetas de residencia permanente (*green cards*) sufren retrasos o no se tramitan. Se deniegan visas de estudiante. Se revocan arbitrariamente y sin motivo las visas de turista de familiares. Nuestros sacerdotes viven un tipo diferente de separación familiar cuando los documentos no se renuevan ni se tramitan a tiempo, prolongándose la espera durante meses e incluso años.
Como obispo, agradezco la generosa manera en que muchos agricultores, empacadores, ganaderos, trabajadores del campo, empresarios, profesionales de la salud, educadores y tantos otros colaboran en condiciones sociales y políticas tan difíciles.
Espero que encuentren formas de ayudar a las familias y empresas necesitadas. También espero que se unan a mí para solicitar a quienes ocupan cargos públicos a poner fin a la “deportación indiscriminada”, práctica tan contraria a las enseñanzas de Jesucristo y de esta, su Iglesia. Espero que puedan promover una política pública que permita una deportación selectiva y precisa de aquellas personas con antecedentes penales graves. Espero que puedan solicitar a nuestros funcionarios públicos a agilizar y tramitar con eficiencia las visas para todo nuestro clero y para los laicos que deseen mantener su estatus legal.
Sobre todo, ¡oremos! Oremos, por intercesión de Santa Francisca Javiera Cabrini, para que nuestra comunidad eclesial acoja más profundamente las enseñanzas católicas sobre la inmigración. Oremos para que también podamos impregnar a la sociedad con esta fe.
En Cristo,
Rvdmo. José Tyson
Obispo de Yakima
