Settlement reached in lawsuit over sacred seal of confession
From the Bishops of Washington State
As you may recall, the Washington bishops filed a lawsuit in May challenging a state law that would have required priests to violate the seal of confession. Earlier this summer, a federal court issued an order preventing the governor, attorney general, and county prosecuting attorneys in the state of Washington from requiring priests to violate the seal of confession while the lawsuit proceeded.
We are now pleased to report that this case has been resolved. The governor, attorney general, and all county prosecuting attorneys have agreed to a court order finding that the state law violates our free exercise and have agreed not to force priests into the impossible choice between obeying God or complying with the law.
The Church teaches that “the sacramental seal is inviolable; therefore it is absolutely forbidden for a confessor to betray in any way a penitent in words or in any manner and for any reason.” Because of this, Catholics have for centuries turned to the confessional seeking God’s mercy and reconciliation, trusting that their words will remain completely confidential. This agreement preserves that trust and keeps the sacrament of confession what it has always been: a holy encounter with God’s forgiveness.
The Church remains unwavering in its commitment to prevent abuse and protect the vulnerable. Priests and Church personnel across Washington are already required to report suspected abuse outside of confession, and they will continue to do so faithfully. That is why the Church supported the law’s broader goal of strengthening protections for minors from the very beginning and asked only for a narrow exemption to safeguard the sacrament.
We are grateful that this matter has been resolved in a way that respects our duty to prevent abuse and our right to religious freedom. This outcome protects not only the religious freedom of Catholics, but also people of all faiths across Washington.
Thank you for your prayers and faithfulness during this time. May God bless you, and may Our Lady keep you in her care.
In the Heart of Christ,
Most Rev. Paul D. Etienne
Archbishop of Seattle
Most Rev. Joseph J. Tyson
Bishop of Yakima
Most Rev. Thomas A. Daly
Bishop of Spokane
Most Rev. Eusebio Elizondo, M.Sp.S
Auxiliary Bishop of Seattle
Most Rev. Frank Schuster
Auxiliary Bishop of Seattle
Acuerdo alcanzado en una demanda sobre el secreto sacramental de la confesión
De parte de los obispos del estado de Washington
Como recordarán, los obispos de Washington presentaron una demanda en mayo desafiando una ley estatal que habría requerido que los sacerdotes violaran el secreto de confesión. A principios de este verano, un tribunal federal emitió una orden que impedía que el gobernador, el fiscal general y los fiscales del condado en el estado de Washington exigieran a los sacerdotes que violaran el secreto sacramental de confesión mientras avanzaba la demanda.
Ahora nos complace informar que este caso ha sido resuelto. El gobernador, el fiscal general y todos los fiscales del condado han acordado una orden judicial que determina que la ley estatal viola nuestro libre ejercicio y han acordado no obligar a los sacerdotes a la elección imposible entre obedecer a Dios o cumplir con la ley.
La Iglesia enseña que “el secreto sacramental es inviolable; por lo tanto, está absolutamente prohibido que un confesor traicione de cualquier manera a un penitente de palabra o de cualquier manera y por cualquier razón”. Debido a esto, los católicos han recurrido durante siglos al confesionario en busca de la misericordia y la reconciliación de Dios, confiando en que sus palabras permanecerán completamente confidenciales. Este acuerdo preserva esa confianza y mantiene el sacramento de la confesión como siempre ha sido: un encuentro santo con el perdón de Dios.
La Iglesia sigue siendo inquebrantable en su compromiso de prevenir el abuso y proteger a los vulnerables. Los sacerdotes y el personal de la Iglesia en todo Washington ya están obligados a denunciar sospechas de abuso fuera de la confesión, y continuarán haciéndolo fielmente. Es por eso que la Iglesia apoyó el objetivo más amplio de la ley de fortalecer las protecciones para los menores desde el principio y solo pidió una exención limitada para salvaguardar el sacramento.
Estamos agradecidos de que este asunto se haya resuelto de una manera que respete nuestro deber de prevenir el abuso y nuestro derecho a la libertad religiosa. Este resultado protege no solo la libertad religiosa de los católicos, sino también de las personas de todas las religiones en todo Washington.
Gracias por sus oraciones y fidelidad durante este tiempo. Que Dios los bendiga y que Nuestra Señora los mantenga bajo su cuidado.
En el Corazón de Cristo,
Reverendísimo Paul D. Etienne
Arzobispo de Seattle
Reverendísimo Joseph J. Tyson
Obispo de Yakima
Reverendísimo Thomas A. Daly
Obispo de Spokane
Reverendísimo Eusebio Elizondo, M.Sp.S
Obispo Auxiliar de Seattle
Reverendísimo Frank Schuster
Obispo Auxiliar de Seattle
