The Pope Video – June 2024/ El video del Papa - Archived

by Stephanie Sanchez
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Let us pray that migrants fleeing from war or hunger, forced to undertake journeys fraught with danger and violence, may find welcome and new living opportunities in their host countries.

Pope Francis – JUNE 2024

Dear brothers and sisters, this month I would like us to pray for people fleeing their own countries.
The feeling of uprootedness or not knowing where they belong often accompanies the trauma experienced by people who are forced to flee their homeland because of war or poverty.
What is more, in some destination countries, migrants are viewed as threats, with fear.
Then the spectre of walls appears – walls on the earth separating families, and walls in hearts.
Christians cannot share this vision. Whoever welcomes a migrant welcomes Christ.
We must promote a social and political culture that protects the rights and dignity of migrants, a culture that promotes the possibility that they can achieve their full potential, and integrates them.
A migrant needs to be accompanied, promoted, and integrated.
Let us pray that migrants fleeing from war or hunger, forced to undertake journeys fraught with danger and violence, may find welcome and new living opportunities.

Oremos para que los migrantes que huyen de las guerras o del hambre, obligados a viajes llenos de peligro y violencia, encuentren aceptación y nuevas oportunidades de vida en sus países de acogida.

Papa Francisco – Junio 2024

Queridos hermanos y hermanas, quisiera que en este mes oremos por los que huyen de su país.
Al drama que viven las personas forzadas a abandonar su tierra huyendo de guerras o de la pobreza, se une muchas veces el sentimiento de desarraigo, de no saber a dónde se pertenece.
Además, en algunos países de llegada, los migrantes son vistos con alarma, con miedo.
Aparece entonces el fantasma de los muros: muros en la tierra que separan a las familias y muros en el corazón.
Los cristianos no podemos compartir esta mentalidad. El que acoge a un migrante, acoge a Cristo.
Debemos promover una cultura social y política que proteja los derechos y la dignidad del migrante. Y que los promueva en sus posibilidades de desarrollo. Y que los integre.
A un migrante hay que acompañarlo, promoverlo e integrarlo.
Oremos para que los migrantes que huyen de las guerras o del hambre, obligados a viajes llenos de peligro y violencia, encuentren aceptación y nuevas oportunidades en la vida.