He is Risen! – Easter Homily 03.30.2024

by Msgr. Robert Siler

He has Risen!

Homily for Easter Sunday 2024

Most Reverend Joseph J. Tyson, Bishop of Yakima

Peace be with you!

What does the empty tomb mean?

That’s what’s behind the encounter between the women and this strange young man in a white robe.

Note that unexpected young man at the tomb tells the women, “Do not be amazed. You seek Jesus of Nazareth, the crucified. He has been raised; he is not here…” Then he tells them to go tell the brothers.

Odd. No? How might we see this gap between the women who come expecting to anoint the dead body of Jesus and this young man who tells them that “…he is not here. He has been raised?”

Those in twelve-step recovery programs know the slogan “fake it till you make it.” It’s an odd slogan at first glance. But it refers to the fact that when we first get off drugs it doesn’t actually feel good. We are breaking a pattern. We are not using drugs or alcohol or sex to medicate the hard edges of our life. We are living soberly and without the drug of choice, and we can begin to feel for the first time the harsh emotional edges of our life. We are living in the truth, but the truth is not initially emotionally pleasant. We fake it till we make it!

This is the reality of the women at the tomb. No, they are not addicts. No, they are not in a twelve-step group. But they’ve been traumatized by witnessing their beloved Jesus tortured to death on the cross. Not a single fiber of their mind or soul believes that he’s anything but dead beyond dead. No one could survive such a horrific and painful death. That’s their expectation. A dead corpse. A dead body. Jesus dead beyond dead.

The strange young man in white clothing alters their routine pattern of thinking. “He is risen!”  The empty tomb IS the proof.

The message contradicts every pattern of thought. It challenges their understanding of the physical and the spiritual aspects of their life and faith.

And! And the young man in white challenges them to share this news they can scarcely believe: “Go tell the brothers!” Fake it until you make it. Share the good news and you will better believe the good news.

The same is true for us too! The empty tomb snaps away our addiction that life should be trouble free and predictable.

Indeed, the late Father Servais Pinckaers notes: “We need no teachers to tell us that wealth and good fortune will make us happy. But what we could never have learned on our own is that poverty and suffering are the most direct road to happiness and that Christ has chosen this path to his kingdom.”

How counterintuitive to the way we think! We cannot imagine how suffering would lead to anything but sorrow. We cannot picture how sorrow would lead to joy.

How mind bending this idea Christ crucified and risen! As Christians we are like recovering addicts in this world. Pain. Suffering. Addiction. Sin. We’d like to medicate those things out of our lives. But when we medicate the suffering, we rob ourselves of sharing in his resurrection.

Pain. Suffering. Addiction. Sorrow. Death. These are not the last words. The final word is Jesus. Jesus crucified. Jesus now risen. So even if we can scaredy believe the realness of Jesus resurrection lets follow the example of the women. Let’s trust we best learn what we teach. let’s fake it till we make it. Let’s live our life as if the resurrection is real for when we do, we will suddenly find ourselves living his love in our lives in ways we scarcely believe possible.

Peace be with you.

Art: The Angel at the Tomb by Verestchaguine, in Russian Church of St. Magdalene. Matson Collection, Public domain, via Wikimedia Commons

Homily – Easter 2024 – English

¡Él ha resucitado!

Homilía para la Pascua 2024

Reverendísimo Joseph J. Tyson, obispo de Yakima

¡La paz del Señor esté con ustedes!

¿Qué significa la tumba vacía?

Eso fue clave en el encuentro entre las mujeres y este joven desconocido que estaba vestido con una túnica blanca.

Fíjense que en la tumba vacía un joven inesperado les dice a las mujeres: “No se espanten. Buscan a Jesús de Nazaret, el crucificado. Ha resucitado; él no está aquí…” Luego les dice que vayan a contárselo a los hermanos.

Que raro. ¿No? ¿Cómo podríamos ver esta brecha entre las mujeres que vienen preparadas para ungir el cadáver de Jesús y este joven que les dice que “…él no está aquí? ¿Ha resucitado?

Feligreses en programas de recuperación como AA que utilizan los doce pasos conocen el lema “finge hasta lograrlo.” Es un dicho extraño a primera vista. Pero se refiere al hecho de que cuando dejamos las drogas o alcohol por primera vez, en realidad no nos sentimos bien. Pues estamos rompiendo un hábito. No utilizamos drogas, alcohol o sexo para medicar los aspectos más duros de nuestra vida. Estamos viviendo sobriamente y sin la droga preferida, y por primera vez comenzamos a sentir los filos externos de nuestra vida que son emocionalmente difíciles. Comenzamos a vivir en la verdad, pero la verdad inicialmente no es emocionalmente agradable. ¡Pero lo fingimos hasta que lo logramos!

Esta es la realidad de las mujeres en la tumba. No, no son adictas. No, no están en un grupo de doce pasos de AA. Pero quedaron traumatizadas al presenciar la tortura de su amado Jesús hasta la muerte en la cruz. Ni una sola fibra de su mente o alma cree que él esté más que muerto. Nadie podría sobrevivir a una muerte tan horrible y dolorosa. Esa es su expectativa. Un cadáver. Un cuerpo muerto. Esperaban ver a Jesús muerto más que muerto.

El extraño joven vestido de blanco inquieta su línea de su pensamiento rutinario cuando les dice: “¡Él ha resucitado!” La tumba vacía ES la prueba.

El mensaje contradice todas las líneas de pensamiento. Desafía su comprensión de los aspectos físicos y espirituales de su vida y de su fe.

¡Y! Y el joven de blanco las reta a compartir esta noticia que apenas pueden creer: “¡Vayan a contarle a los hermanos!” Fingirlo hasta lograrlo. Comparte las buenas noticias y será mejor que creas en las buenas noticias.

¡Lo mismo ocurre con nosotros también! La tumba vacía acaba con nuestra adicción a que la vida sea predecible y sin problemas.

De hecho, el difunto padre Servais Pinckaers nos dice: “No necesitamos maestros que nos digan que la riqueza y la buena fortuna nos harán felices. Pero lo que nunca podríamos haber aprendido por nuestra propia cuenta es que la pobreza y el sufrimiento es el camino más directo a la felicidad y que Cristo ha elegido este camino hacia su reino.”

¡Qué contrario a nuestra forma de pensar! No podemos imaginar cómo el sufrimiento conduciría a algo más que al dolor. No podemos imaginar cómo la tristeza conduciría a la alegría.

¡Qué alucinante es esta idea de Cristo crucificado y resucitado! Como cristianos somos como adictos en recuperación en este mundo. Dolor. Sufrimiento. Adicción. Pecado. Nos gustaría medicar esas cosas para eliminarlas de nuestras vidas. Pero cuando medicamos el sufrimiento nos privamos de participar en su resurrección.

Dolor. Sufrimiento. Adicción. Tristeza. Muerte. Estas no son las últimas palabras. La última palabra es Jesús. Jesús crucificado. Jesús ahora resucitado. Entonces, incluso si podemos creer aunque sea con miedo la realidad de la resurrección de Jesús, sigamos el ejemplo de las mujeres. Confiemos en que aprendemos mejor lo que enseñamos. Hay que fingirlo hasta lograrlo. Vivamos nuestra vida como si la resurrección fuera real, porque cuando lo hacemos, de repente nos encontramos viviendo su amor en nuestras vidas de maneras que difícilmente creeríamos posibles.

¡La paz del Señor esté con ustedes!

Arte: El Ángel al Sepulcro por Verestchaguine, en Iglesia Rusia de Santa Magdalene en Olivet, Matson Collection, Dominio público, via Wikimedia Commons

Homily – Easter 2024 – Spanish