The Pope Video – February 2024/ El video del Papa - Archived

by Stephanie Sanchez
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Let us pray that the sick who are in the final stages of life, and their families, receive the necessary medical and human care and accompaniment.

Pope Francis – FEBRUARY 2024

When some people talk about terminal illnesses, there are two words they often confuse: incurable and un-carable. But they are not the same.
Even when little chance for a cure exists, every sick person has the right to medical, psychological, spiritual and human assistance.
Sometimes they can’t talk; sometimes we think they don’t recognize us. But if we take them by the hand, we know they are relating with us.
Healing is not always possible, but we can always care for the sick person, caress them.
Saint John Paul II used to say, “cure if it is possible; always take care.”
And this is where palliative care comes in. It guarantees the patient not only medical attention, but also human assistance and closeness.
Families should not be left alone in these difficult moments.
Their role is decisive. They need access to adequate means so as to provide appropriate physical, spiritual and social support.
Let us pray that the terminally ill and their families always receive the necessary medical and human care and assistance.

Oremos para que los enfermos terminales y sus familias reciban siempre los cuidados y el acompañamiento necesarios, tanto desde el punto de vista médico como humano.

Papa Francisco – FEBRERO 2024

Hay dos palabras que, cuando algunos hablan de enfermedades terminales, las confunden: incurable e in-cuidable. Y no son lo mismo.
Incluso cuando existan muy pocas posibilidades de curación, todos los enfermos tienen derecho al acompañamiento médico, al acompañamiento psicológico, al acompañamiento espiritual, al acompañamiento humano.
A veces no pueden hablar, a veces pensamos que no nos conocen, pero si les tomamos la mano entendemos que están en sintonía.
No siempre se consigue la curación. Pero siempre podemos cuidar al enfermo, acariciar al enfermo.
San Juan Pablo II decía que “curar si es posible, cuidar siempre”.
Y aquí es donde entran los cuidados paliativos, que garantizan al paciente no solo la atención médica, sino también un acompañamiento humano y cercano.
Las familias no pueden quedarse solas en esos momentos difíciles.
Su papel es decisivo. Tienen que tener los medios adecuados para desarrollar el apoyo físico, el apoyo espiritual, el apoyo social.
Oremos para que los enfermos terminales y sus familias reciban siempre los cuidados y el acompañamiento necesarios, tanto desde el punto de vista médico como humano.