Day 2 – 9 Days for Life 2023 - Archived

by Stephanie Sanchez

Day 2 of the #9DaysforLife novena! May all unborn children be protected in law and welcomed in love.
https://www.respectlife.org/day-2


Reflection
Countless children’s lives have been ended by abortion, and countless parents and family members suffer guilt, grief, and regret—often in silence. Yet God’s greatest desire is to forgive. No matter how far we have each strayed from His side, He says to us, “Don’t be afraid. Draw close to my heart.” Be assured that it is never too late to seek God’s forgiveness in the Sacrament of Reconciliation.

Consider the parable of the Prodigal Son. After repenting of sinning against his father, he returns from far away to seek forgiveness and work as a servant. But his father sees him approaching, runs to warmly embrace him, and hosts a banquet to celebrate his return. So, too, does God welcome all His children who come to Him in the Sacrament of Reconciliation with contrite hearts, no matter how serious the sin. Let us turn confidently to Our Lord, Who is love and mercy.

¡¡Día 2 de la novena #9diasporlavida! Reflexión breve de hoy, información extra y acciones sugeridas: https://es.respectlife.org/day-2


Reflexión

Se ha puesto fin a la vida de innumerables niños a causa del aborto, e incontables padres y familiares sufren culpa, dolor y arrepentimiento, a menudo en silencio. Sin embargo, el mayor deseo de Dios es perdonar. No importa lo lejos que nos hayamos apartado de su lado, él nos dice: “No tengas miedo. Acércate a mi corazón”. Puedes estar seguro de que nunca es demasiado tarde para buscar el perdón de Dios en el sacramento de la Reconciliación.

Consideremos la parábola del hijo pródigo. Después de arrepentirse de pecar contra su padre, regresa de lejos para buscar perdón y trabajar como sirviente. Pero su padre lo ve aproximarse, corre a abrazarlo cálidamente y organiza un banquete para celebrar su regreso. Así también Dios acoge a todos sus hijos que se acercan a Él en el Sacramento de la Reconciliación con un corazón contrito, sin importar lo grave que sea el pecado. Volvámonos con confianza a Nuestro Señor, que es amor y misericordia.