The Pope Video – April 2021/ El video del Papa – abril 2021

by Stephanie Sanchez

Let us pray for those who risk their lives while fighting for fundamental rights under dictatorships, authoritarian regimes and even in democracies in crisis, that they may see their sacrifice and their work bear abundant fruit.

Pope Francis – April 2021

Defending fundamental human rights demands courage and determination.
I’m referring to actively combatting poverty, inequality, the lack of work, land and housing, and the denial of social and labor rights.
Often, in practice, fundamental human rights are not equal for all.
There are first-, second-, and third-class people, and those who are disposable.
No. They must be equal for all.
In some places, defending people’s dignity can mean going to prison, even without a trial. Or it might mean slander.
Every human being has the right to develop fully, and this fundamental right cannot be denied by any country.
Let us pray for those who risk their lives while fighting for fundamental rights under dictatorships, authoritarian regimes and even in democracies in crisis, that they may see their sacrifice and their work bear abundant fruit.

Recemos para que aquellos que arriesgan sus vidas luchando por los derechos fundamentales en dictaduras, en regímenes autoritarios e incluso en democracias en crisis para que vean que su sacrificio y su trabajo de fruto abundante.

Papa Francisco – Abril 2021

Para defender los derechos humanos fundamentales hace falta coraje y determinación.
Me refiero a oponerse activamente a la pobreza, la desigualdad, a la falta de trabajo, de tierra, de vivienda, de derechos sociales y laborales.
Piensen que muchas veces los derechos humanos fundamentales no son iguales para todos.
Hay gente de primera, de segunda, de tercera y de descarte.
No. Tienen que ser iguales para todos.
Y en algunos lugares defender la dignidad de las personas puede significar ir a prisión, incluso sin juicio. O puede significar la calumnia.
Cada ser humano tiene derecho a desarrollarse integralmente, y ese derecho básico no puede ser negado por ningún país.
Recemos para que aquellos que arriesgan sus vidas luchando por los derechos fundamentales en dictaduras, en regímenes autoritarios e incluso en democracias en crisis, para que vean que su sacrificio y su trabajo dé fruto abundante.